Cómo se calcula la retención de IRPF de tu nómina, paso a paso
- Actualizado el
- 6 min de lectura
La retención de IRPF es la línea que más preguntas genera en una nómina y también la peor entendida. No es un impuesto distinto ni un dinero perdido: es un anticipo del IRPF que tu empresa ingresa en Hacienda a tu nombre cada mes. En la declaración se suma todo lo retenido y se compara con lo que realmente debías pagar. Si te retuvieron de más, sale a devolver; si fue de menos, a pagar.
El cálculo no lo improvisa nadie: está regulado en el reglamento del IRPF y sigue siempre los mismos pasos. Entenderlos sirve para dos cosas muy prácticas: saber si tu tipo tiene sentido y anticipar qué pasará en la declaración de la renta.
Qué es el tipo de retención
El tipo de retención es un porcentaje único que se aplica a todo lo que cobras. No se calcula tramo a tramo sobre cada nómina: la empresa estima tus retribuciones de todo el año, calcula el impuesto que corresponde a esa estimación y convierte ese importe en un porcentaje. Ese porcentaje es el que ves en la nómina, y por eso se aplica igual a la mensualidad ordinaria y a la paga extra.
De ahí viene una confusión habitual: mucha gente cree que su paga extra “tributa más”. Tributa exactamente igual. Lo que ocurre es que sobre un importe mayor, el mismo porcentaje se traduce en más euros retenidos.
Paso 1: de tu sueldo a la base para calcular el tipo
Se parte de la retribución bruta anual prevista, incluidas pagas extra y variables que se puedan estimar con seguridad. De esa cifra se restan los gastos y reducciones que la ley reconoce:
- Las cotizaciones a la Seguridad Social que te corresponden como trabajador.
- Los 2.000 € anuales en concepto de “otros gastos”, que se aplican a cualquier asalariado sin necesidad de justificarlos.
- La reducción por obtención de rendimientos del trabajo, pensada para rentas bajas: es máxima en los salarios más modestos y se va agotando hasta desaparecer a partir de un umbral que se actualiza cada año.
- Reducciones específicas por movilidad geográfica, prolongación de la vida laboral o discapacidad del trabajador, cuando proceden.
- La pensión compensatoria al cónyuge fijada por sentencia judicial, si la comunicas a la empresa.
El resultado es la base para calcular el tipo de retención. Es una cifra menor que tu bruto, y esa es la razón por la que el porcentaje que finalmente te retienen es bastante más bajo que el tramo máximo de la escala en el que caes.
Paso 2: el mínimo personal y familiar
El mínimo personal y familiar es la parte de tu renta que se considera destinada a cubrir tus necesidades básicas y las de tu familia. No se resta de la base, y este matiz es importante: se calcula aparte cuánta cuota le correspondería y ese importe se descuenta al final. Por eso el ahorro que produce un hijo es el mismo para todos los sueldos dentro de un mismo tramo bajo, y no crece con el salario.
| Concepto | Importe | Condición |
|---|---|---|
| Mínimo del contribuyente | 5.550 € | Todos los contribuyentes |
| Mayor de 65 / 75 años | +1.150 € / +1.400 € más | Se acumulan al cumplir cada edad |
| Primer hijo | 2.400 € | Menor de 25 años, conviviendo y sin rentas relevantes |
| Segundo hijo | 2.700 € | Mismos requisitos |
| Tercer hijo | 4.000 € | Mismos requisitos |
| Cuarto hijo y siguientes | 4.500 € | Mismos requisitos |
| Hijo menor de 3 años | +2.800 € | Se suma al mínimo por descendiente |
| Ascendiente mayor de 65 años | 1.150 € | Convive contigo y no tiene rentas relevantes |
| Discapacidad del contribuyente | 3.000 € o 9.000 € | Según el grado reconocido, con importes adicionales |
En custodia compartida, el mínimo por descendiente se reparte al 50 % entre ambos progenitores. Y hay comunidades autónomas que aprueban sus propios importes, que afectan a la declaración anual aunque no cambien la retención mensual.
Paso 3: la escala y el tipo final
La escala de retención se aplica dos veces. Primero sobre la base calculada en el paso 1, y después sobre el mínimo personal y familiar del paso 2. La diferencia entre ambos resultados es la cuota de retención del año.
| Base para calcular el tipo | Tipo aplicable a ese tramo |
|---|---|
| Hasta 12.450 € | 19 % |
| De 12.450 € a 20.200 € | 24 % |
| De 20.200 € a 35.200 € | 30 % |
| De 35.200 € a 60.000 € | 37 % |
| De 60.000 € a 300.000 € | 45 % |
| Más de 300.000 € | 47 % |
Cada tramo se aplica solo a la parte de renta que entra en él, así que subir de tramo nunca hace que cobres menos: solo el exceso tributa al tipo superior. Esa cuota se divide entre tu retribución anual total y da el tipo de retención, expresado con dos decimales. Existen además topes y tipos mínimos para algunos casos, como las relaciones laborales de carácter especial o los contratos de duración inferior al año.
Retención no es lo mismo que impuesto final
La escala de retención es estatal, pero tu IRPF definitivo se calcula con la escala de tu comunidad autónoma y con tus deducciones. Por eso el resultado de la declaración casi nunca es cero exacto, aunque la empresa haya aplicado el procedimiento correctamente. País Vasco y Navarra tienen normativa foral propia.
Por qué cambia el tipo a mitad de año
El tipo se fija al principio del año o al empezar el contrato, con la previsión que hay en ese momento. Cuando esa previsión deja de ser válida, la empresa regulariza: recalcula el tipo con los datos nuevos y lo aplica al resto del ejercicio. Si el ajuste llega tarde, se concentra en pocas nóminas y la subida se nota mucho.
- Una subida de sueldo, un bonus o una comisión no prevista.
- Un cambio en tu situación familiar: nacimiento de un hijo, matrimonio, divorcio o un ascendiente a tu cargo.
- Un contrato que empieza a mitad de año, porque la previsión anual es menor que un año completo.
- Un error o una omisión en el modelo 145 que se corrige después.
El modelo 145 es la vía oficial para comunicar tus datos personales y familiares a la empresa. No se presenta ante Hacienda: se entrega a tu empleador, y es tu responsabilidad mantenerlo actualizado. También puedes solicitar por escrito un tipo de retención superior al que te corresponde, algo razonable si sabes que tendrás otros ingresos y quieres evitar un susto en la declaración.
Comprueba si tu retención cuadra
Introduce tu bruto, tus pagas y tus circunstancias familiares y compara el tipo estimado con el que aparece en tu última nómina.