Cuánto le cuestas realmente a tu empresa
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Cuando negocias un sueldo, tú piensas en el neto que te llegará a la cuenta y tu empresa piensa en otra cifra bastante mayor: lo que le cuesta tenerte contratado. Entre esos dos números hay una distancia enorme, y casi todo lo que la explica no aparece en tu nómina, sino en el documento de cotización que la empresa presenta a la Seguridad Social.
Conocer ese dato no es una curiosidad. Cambia la conversación cuando pides una subida, ayuda a valorar una oferta con retribución flexible y explica por qué a veces la empresa prefiere darte un beneficio en especie antes que 1.000 € más de bruto.
El coste de empresa no es tu bruto
Tu salario bruto ya incluye lo que tú aportas a la Seguridad Social y lo que se te retiene por IRPF: son descuentos que salen de tu dinero. La empresa, además de pagarte ese bruto, cotiza por su cuenta un porcentaje adicional sobre tu base de cotización. Esa aportación empresarial no la ves nunca en tu nómina, pero forma parte del precio de tu puesto.
Conviene distinguir el bruto de la base de cotización, porque no siempre coinciden. La base se calcula con el salario del mes más la parte proporcional de las pagas extra, aunque no las cobres ese mes, y deja fuera conceptos como las dietas o los gastos de locomoción dentro de los límites exentos. Después se ajusta a los topes mínimo y máximo del grupo de cotización que corresponda.
Las cotizaciones que paga la empresa
| Concepto | Tipo a cargo de la empresa | Para qué sirve |
|---|---|---|
| Contingencias comunes | 23,60 % | Pensiones, incapacidad temporal por enfermedad común, maternidad y paternidad |
| Desempleo | 5,50 % | Prestación por desempleo (6,70 % en contratos temporales) |
| Accidentes de trabajo y enfermedad profesional | Variable | Según la tarifa de primas por actividad; parte de un mínimo del 1,50 % |
| Formación profesional | 0,60 % | Formación para el empleo |
| FOGASA | 0,20 % | Garantiza salarios e indemnizaciones si la empresa es insolvente |
| MEI | 0,75 % | Reserva del sistema de pensiones (tú aportas el 0,15 % restante) |
| Total orientativo | ≈ 32 % | Sobre la base de cotización, no sobre el neto |
El tipo de accidentes de trabajo es el que más varía: una oficina cotiza cerca del mínimo, mientras que la construcción, el transporte o la industria pesada aplican primas notablemente superiores. Por eso el coste total de un mismo sueldo no es idéntico en todos los sectores.
Hay dos matices más. El primero es que estas cotizaciones se calculan sobre la base de cotización, que tiene un tope máximo mensual: cuando el salario lo supera, la aportación empresarial deja de crecer al mismo ritmo, aunque desde 2025 existe una cotización adicional de solidaridad sobre la parte que excede ese tope. El segundo es que ciertos contratos y colectivos tienen bonificaciones o reducciones que rebajan la factura durante un tiempo.
Un ejemplo con 30.000 € de bruto
Con un contrato indefinido, una actividad de oficina y sin bonificaciones, la aportación empresarial ronda el 32 % de la base. Sobre 30.000 € de bruto anual, eso son unos 9.600 € más. El coste anual del puesto se acerca a los 39.600 €.
- La empresa desembolsa unos 39.600 € al año.
- De ahí, 30.000 € son tu salario bruto.
- Tú aportas 1.950 € a la Seguridad Social y unos 4.900 € de IRPF.
- Te quedan alrededor de 23.100 € netos, es decir, en torno al 58 % de lo que cuesta tu puesto.
Cifras de ejemplo
El porcentaje exacto depende de la prima de accidentes de tu actividad, del tipo de contrato, de las bonificaciones aplicables y de si tu salario supera la base máxima de cotización. Tómalo como orden de magnitud para entender la estructura del coste, no como el cálculo de tu caso.
Los costes que no aparecen ni en la nómina ni en la cotización
Las cotizaciones son la parte medible del coste, pero no la única. Al valorar un puesto, una empresa suma también partidas que nunca pasan por tu nómina y que, en conjunto, pueden añadir varios miles de euros al año.
- Equipo de trabajo, licencias de software y puesto físico.
- Formación, certificaciones y el tiempo de las personas que te forman.
- Prevención de riesgos laborales y reconocimientos médicos.
- Seguros y planes de pensiones de empresa cuando el convenio los prevé.
- La provisión por indemnización de un eventual despido.
- El coste de las bajas y de las vacaciones, que se pagan sin producción a cambio.
Cómo usar este dato al negociar
Si pides 2.000 € brutos más al año, a tu empresa le cuestan unos 2.640 € y a ti te llegan unos 1.310 € netos si estás en el tramo del 30 %. La mitad del esfuerzo se queda por el camino, en cotizaciones e impuestos. Con la retribución flexible ese desajuste se reduce, porque hay conceptos exentos de tributación dentro de ciertos límites.
- Tarjeta restaurante: exenta hasta 11 € por día laborable.
- Abono de transporte público: exento hasta 1.500 € al año.
- Seguro de salud: exento hasta 500 € al año por persona asegurada, y 1.500 € en caso de discapacidad.
- Guardería para hijos menores de tres años, con las condiciones previstas en la normativa.
No sustituyen a una subida de sueldo, y conviene tenerlo claro: no cotizan, así que tampoco cuentan para tu futura pensión ni para la base de una prestación por desempleo. Pero como complemento, y planteados a partir del coste real del puesto, suelen ser más fáciles de aprobar que un incremento equivalente de bruto.
La otra utilidad de conocer el coste total es de argumentación. Cuando pides una revisión salarial, la persona que decide no compara tu petición con tu neto, sino con la partida de gastos de personal de su presupuesto. Llegar con esa cifra calculada, y con lo que aportas frente a ella, ordena la conversación mucho mejor que hablar de lo que te llega a la cuenta a final de mes.
Calcula tu coste de empresa
La calculadora muestra el desglose completo: lo que cobras neto, lo que aportas tú y lo que aporta la empresa sobre tu salario.